sábado, 28 de julio de 2012

Desde el corazón asiático


Me encuentro ahora mismo en el corazón de Asia, en Biskhek, llegué antes de ayer y me voy en unas horas a Karakol, cerca del lago Issy Kul, para ver la ciudad y contemplar la posibilidad de un pequeño trekking. Llegué hace dos días, y todo fueron buenas noticias: “desde hoy, los ciudadanos del estado español no necesitan visado para entrar en el país”. De golpe y porrazo, me habían ahorrado treinta y cinco euros, y una estúpida cola, de papeles, de documentos. Parece que por fin Kyrguistán olvida, para ciertos ciudadanos, esta estúpida costumbre de pagar por el visado.
Llegué a casa de Julia, una ruso-holandesa inscrita en couchsurfing, que con su universidad está haciendo un trabajo de investigación vía entrevistas, aquí en Kyrguizstán Llegué con Amos, un Neozelandés a quién Julia también iba a albergar y que venía, como yo, por vía aérea. Es un fotógrafo, además, he visto fotos suyas, que son formidables. Es el primer fotógrafo además, que me ha convencido de la posibilidad de vender mi buena, pero enorme cámara de fotos, y comprar algo más pequeño para viajes. El gran problema de estas grandes cámaras, es que aunque saquen buenísimas fotos, claro. Cuando las sacamos, son un gran centro de atención. Ni los fotógrafos del país compran cámaras tan grandes. Así que esta cámara que llevo, con lo buena que es, me deja de gustar para viajes. Estoy pensando en comprar otra cosa más pequeña, que además, no quita en calidad. Canon tiene bridges de enorme calidad.
Mi primer objetivo en Biskhek, era sacar el visado para Tadjikistán, y el permiso para el Pamir. La embajada está retirada del centro, y ya el primer taxista me timó pidiéndome el doble de lo que vale la carrera. Pero ya luego nadie más me timó. De todas formas, que te timen en Biskhek tiene la fortuna de que supone dos euros. El visado iba a ser sencillo de conseguir. Tenía que encontrar setenta y cinco dólares, rellenar unos papeles, y en unas horas volver, y los tendría. Me sorprendió la sencillez, me sorprendió la amabilidad, y me dio por darme la explicación de que hablan farsi, como en Irán, donde encontramos las mejores personas del mundo, pero quizá es demasiado fácil como explicación, porque en Afghanistán también hablan farsi. Conseguí el visado, pero me dijeron cuando me lo daban, que no podía ir a la zona del Pamir, porque hay guerra en estos momentos. No hay guerra, hay rencillas por el control del mercado del opio, del que hay mucho aquí y en el país vecino. Lo que ocurre es que el Pamir quiere ser región independiente, y entre esta zona y el resto del país, más controlado por el estado, se reparten el control del opio. Cuando el equilibrio se rompe, la tensión sube. Hace dos años ocurrió lo mismo en el país que ahora me encuentro, cerca de Osh, y nunca pasa nada con extranjeros, así que no hay que temer estas situaciones, pero también, no hay que hacercarse a las zonas donde la gente está nerviosa. A ver si se calma en unos días y puedo ver la maravillosa autopista del Pamir, que dicen que es de las más bonitas del mundo.
Biskhek es una ciudad que me gusta mucho. Es una ciudad muy bonita, pese a ser post soviética, es más bonita que Almaty y todavía más verde. Muchos dicen que no es una ciudad muy europea, porque no hay muchos edificios grandes, y porque hay demasiados espacios verdes. Yo digo, sin embargo, que pese a que es verdad, en Biskhek, pienso que la vida es todavía más humana que en Almaty. Biskhek me gusta.
Salí antes de ayer por la noche, con los amigos de Julia, y con Amos, a tomar cervezas por aquí. Es sorprendente la cantidad de vida nocturna que hay en este país. Hay un montón de locales, y nunca estamos solos, siempre está lleno de “expats”, ricos europeos viviendo en la zona. No me gustó justo eso, que el ambiente con ellos es muy snob, aunque Julia no creo que sea así. Fuimos a un club de rock, que estaba muy bien, con música rusa, y acabamos en un club bastante detestable, de la ciudad, al lado de otro al que verdaderamente íbamos, donde ciertas de las mujeres más guapas que jamás he visto, porque las Kyrguizas son increíbles, bailaban con mocos andantes, con mucha pasta, imagino. Bueno, esto pasa en todos los países, incluso en Europa, pero aquí era bastante exagerado.
Bueno, lectores, os dejo, tengo que seguir la ruta, pronto os cuento más cosas!! :)














No hay comentarios:

Publicar un comentario